Tremendo dolor de cabeza que a uno le ocasiona el tener que estar agachado para poder hacer varias de las cosas que por Dios me hizo grande y poco lleno para variar.
El sueño vence en momentos en que la tarde cae con todo su peso, logrando que hasta los párpados más duros flaqueen logrando que hasta el café más cargado y el frio más aterrador, venza al más fuerte de los trabajadores. El sueño es lo único que no. Sueño da, lo sentimos mucho, más no podemos escribir.
lunes, 15 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario